La tecnología en aparatos de iluminación ha avanzado enormemente en los últimos años, que han permitido mejorar los costos en todo tipo de focos, además de ampliar sus usos y características para que sean más fácilmente obtenidos por el público en general; un ejemplo de esto son las lámparas LED, que hoy en día podemos encontrar en innumerables aplicaciones y a un precio atractivo, por lo que su uso se ha extendido a todo el mundo.

Light Emitting Diode o diodos semiconductores de luz es la tecnología que actualmente domina varios sectores: los aparatos electrodomésticos, los juguetes, las luminarias y otras aplicaciones donde se requiere un punto de luz usan LED’s con mayor frecuencia cada vez, debido a sus múltiples ventajas. Si en tu hogar o negocio aún cuentas con bombillas alógenas o tradicionales vas a querer cambiarlas de inmediato después de leer esta nueva entrada del blog de Trifoco, donde te contaremos las diez razones para llevar los LED’s a tus lámparas.

  1. Mayor rendimiento en la iluminación

Un foco de LED consume un promedio de 80% menos energía eléctrica que un foco común, ya que el flujo de luz del LED permite dirigir la corriente hacia el área que corresponda sin perder energía en un haz de luz hacia otra dirección, como los focos comunes, por lo que se puede incrementar el rendimiento de la luz e incrementar la eficiencia lumínica, pues es posible obtener hasta 150 lúmenes por cada watt con lámparas de alta eficiencia, mientras que solo se obtiene 80 lúmenes por watt en los focos comunes.

Esto se traduce en un uso de luz óptimo, un consumo menor de energía eléctrica y mayor rendimiento que con los focos alógenos, los ahorradores de energía o las lámparas de aditivos metálicos o vapor de sodio, que son las más utilizadas para el alumbrado público.

  1. Ahorro de energía

El bajo consumo de energía eléctrica es una de las principales razones para invertir en focos LED, ya que permiten un ahorro de hasta 90% en comparación con los focos incandescentes o los de mercurio, y un 25% más ahorro que con los focos ahorradores. Al invertir en un sistema de  lámparas o focos de LED estaremos ahorrando dinero a largo plazo, traducido en una factura de luz más económica.

  1. Mayor vida útil

Las lámparas con LED pueden tener una vida útil de más de 50 mil horas, al igual que los drivers que se utilizan para poder conectarlas a la corriente alterna, ya que el LED no contiene partes mecánicas ni filamentos, por lo que no dejan de funcionar, sino que se va reduciendo su capacidad lumínica. Se recomienda reemplazarlos en un lapso de entre 30 y 50 mil horas de uso continuo, o cuando se perciba una menor eficacia lumínica.

  1. Haz de luz de buena calidad

Una medida de la calidad de la luz es el índice de rendimiento cromático (CRI), y en la tecnología LED se tiene un CRI de 90, contra uno de 44 en los focos comunes, lo cual da como resultado colores más puros, nítidos, vivos y profundos en las lámparas LED, que podemos encontrar en una amplia variedad de colores.

  1. Bajo o nulo mantenimiento

Ya que los LED’s tienen una vida útil de hasta 50 mil horas, los focos de LED evitan que las interrupciones de luz o de iluminación y que se tengan que reemplazar con frecuencia, por lo que ofrecen un excelente ahorro en cuestiones de mantenimiento. Estas lámparas son perfectas para instalarse en lugares donde brindar un servicio de mantenimiento es muy complicado o muy costoso, como en puentes o edificios altos o con acceso restringido por riesgos de accidentes.

  1. Una gran variedad de voltaje de alimentación

Las lámparas o focos LED son iluminadas con muy bajos voltajes, por lo que la versatilidad en los voltajes de alimentación es inmensa y se pueden encontrar opciones para iluminarse con pilas comunes, baterías de coche o con voltajes más elevados para aplicaciones industriales.

  1. Aplicaciones de gran versatilidad

En la actualidad, la tecnología LED en iluminación se encuentra prácticamente en todas las aplicaciones, de todas las industrias, de todo el mundo; la encontramos en los reflectores en la industria del entretenimiento, las luminarias de alumbrado público, los focos para el hogar, o en aplicaciones publicitarias como spots, tubos, tiras, esferas, etc., ya que han llegado a sustituir a los focos comunes incandescentes y a fluorescentes.

  1. Mayor resistencia al impacto

Las lámparas LED resisten grandes variaciones de vibración y de temperatura y esto asegura la continuidad en la iluminación, puesto que no se rompen fácilmente debido a que son muy resistentes, en comparación con los focos comunes, como las bombillas de sodio, las lámparas incandescentes, los focos ahorradores o las de aditivos metálicos, que pueden romperse tras un impacto, como una caída del techo a causa de un temblor.

  1. Los encuentras en innovadores diseños de iluminación

Los sistemas de iluminación LED no producen efectos estroboscópicos ni resplandor, ya que se focalizan en un haz de luz con luminosidad uniforme, y pueden adaptarse a cualquier tipo de ambiente como exteriores, interiores o espacios abiertos. Por esta razón podemos encontrarlos en una amplia gama de diseños, que maximizan el rendimiento de los sistemas de iluminación; ya que tienen un tamaño pequeño, brindan la facilidad de crearlos en una infinidad de diseños geométricos, y como son una fuente de luz monocromática no generan luz ultravioleta ni infrarroja y alcanzan un mayor brillo y color que las lámparas convencionales.

  1. Protección al medio ambiente

Las luminarias LED no emiten rayos ultravioleta ni rayos infrarrojos, por lo que ayudan a evitar los riesgos tanto a la flora y fauna, pues producen una pérdida mínima de calor y un ahorro considerable de energía, lo que ayuda a proteger el medio ambiente y reducir las emisiones de CO2.

Además, los focos LED son reciclables y no contaminan al medio ambiente si se desechan, en comparación con las lámparas de sodio, de mercurio o los focos ahorradores, que emiten ondas electromagnéticas dañinas para la salud a corta distancia.

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