ahorradores de energiaEn la actualidad, la cultura del ahorro ha ido en constante aumento, la población en México y en el mundo está cada vez más preocupada por aprovechar los recursos al máximo, realizar la menor inversión posible con el mayor índice de ganancias o beneficios y, por supuesto, la conciencia ecológica está cada vez más presente en las personas, empresas y reglamentaciones.

Por estas razones entre los dispositivos que han ganado gran popularidad en los últimos años se encuentran los ahorradores de energía, equipos diseñados, como su nombre lo indica, para ahorrar la mayor cantidad de energía eléctrica posible mediante un mecanismo electrónico que corrige la potencia de la carga para que el foco, lámpara o sistema de iluminación emita la cantidad necesaria de luz consumiendo la menor cantidad de electricidad posible.

A pesar de la gran popularidad que este tipo de aparatos tiene, no son tan utilizados ni consumidos como se pudiese creer, sobre todo porque parte de esta popularidad se debe a aspectos no tan positivos, pues no resulta difícil encontrar diferentes comentarios en la red de internet en los que se menciona que este tipo de artefactos son inútiles o que no proporcionan los beneficios que los productores y vendedores ofrecen.

Adicional a esto, un gran número de personas que han oído hablar de estos dispositivos o que conocen su existencia no los utilizan porque no conocen realmente la forma en que funcionan, los niveles de ahorro que proporcionan ni los beneficios que ofrecen o incluso el tipo de uso que se les debe dar.

Por lo anterior, es menester ofrecer información general sobre los ahorradores de energía, su funcionamiento básico, las ventajas de su uso, en qué lugares o instalaciones es recomendable su uso y con qué tipo de lámparas o focos deben utilizarse para maximizar su rendimiento y funcionalidad.

¿Cómo funciona este tipo de dispositivos?

Este es seguramente el punto más importante que se debe tener claro para poder entender de manera precisa la utilidad de estos aparatos tanto en la industria como en el hogar.

Cada vez que se enciende un aparato eléctrico, una lámpara o foco o se conecta cualquier tipo de máquina que requiere energía para su funcionamiento, cada uno de estos equipos, mediante sus diferentes mecanismos de acción, inicia un proceso de consumo de energía eléctrica que se toma de la red instalada en el edificio, proceso que se prolonga durante el tiempo que el dispositivo o aparato está encendido o en funcionamiento.

En México, según los datos proporcionados por la misma Comisión Federal de Electricidad (CFE), el factor de potencia que se tiene se encuentra en un rango entre el 0.75 y el 0.80. Esto significa que del total de energía eléctrica consumida en una casa, tienda, edificio o fábrica, únicamente alrededor del 75% de esta energía registrada, marcada y contabilizada por los medidores de consumo es realmente utilizada de manera práctica, eficaz y real (carga activa) por los sistemas de iluminación y aparatos eléctricos.

El 25% restante de la energía que el medidor contabiliza como consumida es llamada carga reactiva inductiva, electricidad que en realidad no es utilizada y que incluso se puede considerar que es desperdiciada, pues son cargas que se producen sobre todo al momento de encender o conectar un aparato, cargas fuertes que se utilizan para lograr el encendido de los equipos, pero que no son aprovechadas para el posterior funcionamiento de estos, pues después del encendido de los dispositivos, la energía se libera en forma de calor.

Los ahorradores de energía cuentan con un condensador cuya función es corregir este factor de potencia y acercarlo lo más posible al 1. Para lograr esto, este artilugio transforma las cargas reactivas inductivas en cargas reactivas capacitivas, es decir, utiliza las cargas que se producen para el encendido de los aparatos no solo para este propósito, sino para mantener los equipos en un funcionamiento óptimo.

En palabras más simples, estos dispositivos básicamente se encargan de almacenar gran parte de las cargas reactivas inductivas, esto con el objetivo de que la energía pueda ser liberada de manera progresiva mientras el foco, lámpara, aparato o máquina se encuentra en funcionamiento, aprovechando así esta carga prácticamente al 100% y reduciendo parte del consumo eléctrico que requiere el equipo mientras está operando.

¿Qué ventajas ofrecen estos dispositivos electrónicos?

En primer lugar se debe especificar que existen diferentes dispositivos de este tipo. El primer tipo está diseñado para su uso industrial, en fábricas, maquiladoras, plantas y edificios con un alto consumo energético.

Considerando que la CFE cobra el 100% de energía consumida (contabilizada por los medidores) por este tipo de edificios e instalaciones, los ahorradores de energía realmente constituyen un activo de gran utilidad en este ámbito, pues a nivel industrial un ahorro o gasto del 25% en electricidad es realmente considerable.

En el ámbito doméstico, por su parte, la CFE cobra solo una parte mínima de las cargas reactivas inductivas, en algunos casos incluso no factura estas cargas, pues tiene pleno conocimiento de que se trata de energía que realmente no es consumida y al tratarse de energía para uso doméstico ofrece esta especie de subsidio.

Pero esto no significa que un dispositivo ahorrador no tenga ventajas para el hogar, pues sigue funcionando bajo el mismo principio, lo que implica que las cargas reactivas inductivas son aprovechadas, disminuyendo la cantidad de energía consumida y reduciendo la cantidad de calor que se genera, ayudando así un poco a la economía del hogar y bastante a la ecología del planeta.

Se puede agregar que este tipo de dispositivos pueden utilizarse en cualquier ámbito, en cualquier edificio, espacio o instalación y con cualquier tipo de máquina, equipo o aparato, pues su funcionamiento es el mismo sin importar estas variables.

Finalmente, solo queda mencionar que El Trifoco es una empresa con décadas de experiencia en el mercado, una empresa que ha evolucionado y con ella sus productos, materiales y dispositivos diseñados para ofrecer la mejor calidad de iluminación y el máximo aprovechamiento de la energía eléctrica, pues parte de esta evolución implica un gran compromiso con la economía de sus clientes y la ecología el planeta.

Por todo esto y más, El Trifoco es la mejor opción para adquirir cualquier tipo de material eléctrico o producto para la iluminación, ya sea pública, industrial o doméstica, materiales y productos de primera calidad entre los que se encuentran los ahorradores de energía.