A lo largo de nuestros años como empresa líder en material eléctrico y en todo tipo de sistemas de iluminación profesional, Trifoco ha destacado por ofrecer la mejor calidad de productos y servicios a los precios más competentes del mercado, con un amplio catálogo en el que buscamos cubrir todas las necesidades posibles de nuestros clientes. Los tiempos modernos se caracterizan por una serie de cambios a una velocidad acelerada que parece ir incrementando cada vez más, por lo que mantenerse actualizado es un compromiso que Trifoco ha hecho no solo con sus clientes, sino también con su personal, que constantemente se encuentra en capacitación para poder poner a tu alcance las mejores herramientas que el mercado actual ofrece.

Comprometidos con el medio ambiente y en soluciones de iluminación y material eléctrico, Trifoco cuenta con la más innovadora tecnología de focos ahorradores y sistemas de diodos de iluminación, mejor conocidos como leds, ambas tecnologías de iluminación ofrecen una importante reducción en el consumo energético así como también tiene un mayor tiempo de vida útil, por lo que se reduce la cantidad de basura generada. Trifoco pone a tu disposición el servicio de personal experto que te puede asesorar para tus particulares necesidades de iluminación, así como también te recomendará los mejores sistemas de iluminación con que contamos, para que realmente puedas tener los mejores resultados de tu inversión.

Como parte de nuestro interés por mantenernos en contacto con nuestros clientes y ofrecerles la mejor calidad en el servicio, ponemos a su disposición el espacio de nuestro blog, en donde les ofrecemos información sobre el funcionamiento y los componentes de algunas de las lámparas y los sistemas de iluminación que manejamos, y también les damos ideas sobre los alcances que la iluminación puede tener para configurar el ambiente de un espacio comercial, residencial, industrial, o incluso alumbrado público.

Los focos ahorradores pueden utilizarse en cualquiera de estos diferentes usos, pues el desarrollo y la investigación, ha permitido ampliar tanto los voltajes con que trabajan los focos, como también el color de luz que pueden ofrecer. Si bien en un inicio, la tecnología de los focos ahorradores era limitada y quizás no podían cubrir satisfactoriamente las diferentes necesidades de iluminación, hoy en día están a la vanguardia con otros tipos de iluminación y pueden cubrir un rango realmente amplio.

El principio del funcionamiento de los focos ahorradores es similar al de los tubos de gases que ofrecen luz, ya que éstos también se encienden cuando la corriente llega al balasto electrónico. De ahí, se desplaza la corriente hasta los filamentos de tungsteno, o en algunos casos de wolframio, en donde el calor ioniza el gas que está contenido en el tubo. Con este proceso de ionización, se crea un arco eléctrico entre los dos filamentos, con el objetivo de mantener la ionización del gas contenida en el interior del tubo. La iluminación se establece y estabiliza cuando los iones desprendidos del gas, chocan entre los átomos del vapor de mercurio que también está contenido al interior del tubo, provocando que los electrones de mercurio se exciten y en consecuencia desprendan luz ultravioleta.

Este tipo de luz no es visible para el ojo humano a simple vista, sino que al salir despedidos por la reacción con el mercurio, chocan contra las paredes del tubo, que está hecho de un material recubierto con una capa fluorescente. Es este choque de los fotones ultravioletas con la capa fluorescente, que provoca que los átomos también se exciten y se emitan los fotones de luz blanca, los cuales son completamente perceptibles por el ojo humano. Es por ello que los focos de ahorro energético tienen esa particular iluminación, aunque como decíamos al inicio, ahora ya hay posibilidad de obtener distintos colores y texturas de luz.

Ahora revisaremos de manera breve y precisa, las distintas partes que componen los focos ahorradores, para que entiendas mejor como es que esta tecnología funciona, al menos en sus principios más básicos. La pieza más aparente, porque es la que todos podemos fácilmente ver, es el tubo, en cuyo interior se encuentra alojado el vapor de mercurio. El tubo, por lo general, está recubierto en el interior por una capa fina de fósforo, que es la que permitirá que se de la reacción con la luz ultravioleta y que terminará por generar la luminiscencia.

Luego están los filamentos de tungsteno o de wolframio, cuyo propósito en el mecanismo, es calentar los gases contenidos en su interior, los cuales pueden ser Argón, Kriptón o Neón, con lo que se forma el arco eléctrico previamente descrito en el funcionamiento del foco. También está el balasto eléctrico, que es el dispositivo que cumple con la función de suministrar el voltaje necesario para echar a andar la lámpara. En esta pieza, también se da la regulación de la potencia eléctrica con que circula la corriente que alimenta el dispositivo. Por último, está la base, que es un receptáculo de material plástico que está unido a un casquillo que cuenta con un enroscado, que es lo que nos permite colocar el foco en un socket.

El ahorro energético que este tipo de focos te ofrecen puede ser de entre 4 y 5 veces mayor que con las bombillas tradicionales, además de que el tiempo de vida que tienen los focos ahorradores es hasta 8 veces mayor. Al inicio, aparentemente, podrían parecer una inversión mayor que las bombillas convencionales, pero al comparar el tiempo de vida útil y el rendimiento que ofrecen, la diferencia en los precios ya no es tan grande, e incluso, los focos que son ahorradores, terminan siendo más baratos que la bombilla tradicional. Acércate a Trifoco a conocer todos los servicios de equipo eléctrico e iluminación que tenemos para ti.

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