Desde la primera aparición de las lámparas LED en el mercado se ha hablado de las numerosas ventajas que tiene su uso en comparación con los focos incandescentes, fluorescentes y de halógeno. La ventaja más destacada y que ha llevado a este tipo de lámparas a ganar popularidad es el ahorro de electricidad que permite, lo que resulta benéfico tanto para los bolsillos de quienes deciden implementar esta tecnología de iluminación como para el estado general del medio ambiente. Si aún no estás familiarizado con los focos LED y los beneficios que representa su uso, te invitamos a que continúes leyendo, en esta ocasión te contaremos todo lo que necesitas saber sobre esta tecnología.

Como es bien sabido, durante las últimas décadas se han hecho evidentes las consecuencias de la explotación de los recursos naturales y cada vez resulta más nocivo para el medio ambiente, al igual que más costoso, generar la energía necesaria para abastecer a la población mundial. Por ello se han desarrollado diversos programas de investigación que buscan la creación de alternativas de generación de electricidad a los métodos tradicionales así como dispositivos que permitan reducir el consumo de energía. Es así como han surgido sistemas que permiten aprovechar y transformar la energía renovable, como los paneles solares y los generadores eólicos, y tecnologías aplicadas a objetos de uso cotidiano que regulan la cantidad de energía que emplean para su funcionamiento, como es el caso de los llamados focos ahorradores.

Cuando hablamos de focos ahorradores nos referimos a aquellas lámparas fluorescentes que por su bajo consumo de electricidad son una excelente opción para suplir los tradicionales focos incandescentes. Si bien, estas lámparas contribuyen eficientemente a la reducción del consumo energético las lámparas LED consumen aún menos energía. Se estima que en términos económicos, el uso de un foco LED puede reducir las cuentas que se pagan periódicamente por consumo de electricidad hasta en un 80% en comparación con los focos incandescentes, y en un 50% en comparación con los focos fluorescentes, de ello que sean considerados la mejor opción en el mercado.

Si bien, su eficiencia está comprobada, su uso no está tan difundido pues al tratarse de una tecnología relativamente nueva y más costosa, muchas personas tienen sus dudas respecto a si es una opción que realmente les conviene, pero si se considera que la inversión se recupera totalmente cuando los focos apenas han alcanzado una cuarta parte de su vida útil y se valoran las ventajas de su uso no resulta es muy fácil darse cuenta de que son una excelente opción. Además de su bajo consumo energético, una lámpara LED emite muy poco calor y como para su fabricación no se emplean materiales tóxicos, su tiempo de vida útil es más largo y su uso es completamente seguro.

Las lámparas LED se encuentran disponibles en diferentes diseños y colores por lo que se pueden adaptar fácilmente a cualquier espacio y ofrecen mayores posibilidades decorativas en la creación de ambientes especiales sin tener que hacer una inversión en materiales adicionales como pantallas para lámparas o filtros de color. Incluso este tipo de lámparas pueden cambiar de color, así que resultan útiles incluso cuando se tiene que cambiar por completo la decoración o si es necesario cambiar la lámpara de lugar. Asimismo, los materiales con que se fabrican son altamente resistentes y pueden utilizarse tanto en espacios interiores como exteriores sin ningún problema.

Como ya mencionamos, una de las principales características de este tipo de lámparas es su baja emisión de calor, lo que las hace particularmente útiles para las temporadas calurosas y adecuadas para instalarse en espacios de tamaño reducido que cuentan con poca ventilación. De la misma manera, esta característica permite que se empleen en iluminación de jardines, pues no dañan las plantas por efecto de calor como ocurre con otro tipo de focos.

Otra característica sobresaliente de los focos LED es que alcanzan su máximo brillo inmediatamente después de encenderlos sin presentar variaciones durante el tiempo que se mantengan prendidos. En el mercado se pueden encontrar con diferentes ángulos de apertura para adaptarse a distintas necesidades de iluminación, ya sea una luz general o envolvente, adecuada para espacios amplios, o bien, una luz direccionada, como puede ser la necesidad de iluminación para oficinas compartidas o en la iluminación de interiores en que se busque destacar detalles específicos.

Las lámparas LED tienen un largo tiempo de vida, alrededor de 100 000 horas y no emiten luz infrarroja ni ultravioleta, por lo que su uso es completamente seguro. Es posible encontrarlas en diferentes diseños, tamaños y colores por lo que no resulta complicado encontrar la que se adapte de mejor manera a las necesidades específicas de cada persona. Hablando específicamente de su consumo energético, los focos de 3W son equivalentes a 20W de los focos incandescentes y a 9W de los focos ahorradores, los LED de 10W equivalen a 60W de un foco incandescente y a 18W de un foco ahorrador, los de 20W equivalen a 40W de los focos ahorradores y los LED de 60W son equivalentes a los focos ahorradores de 120W y a los focos incandescentes de 250W.

Por todo lo anterior, optar por focos LED es una opción amigable con el bolsillo y con el medio ambiente que ofrece una extensa gama de posibilidades decorativas sin poner en riesgo la salud ni la seguridad y sin requerir de instalaciones especiales. Si quieres comenzar a disfrutar de los beneficios de este tipo de lámparas te invitamos a contactarnos, en El Trifoco contamos con lámparas LED de la más alta calidad para satisfacer tus necesidades y con gusto te atenderemos.

Posts recientes